6/21/2011

desde cuando es pecado tener sentimientos?

hace rato que no sentía que tocaba fondo, pero hoy (ayer, en realidad) me vi dejando los predios de la universidad, humillada por una docente a quien no soporto y de kien me estuve mofando todo el semestre (sobre todo por lo del "gremlim") , frente a mis compañeros de aula, q en su mayoría me odian porq no me río de cada estupidez q hacen (es una cuestion muy rara el efecto "jersey shore") y tratando de ocultar las lágrimas de mi gran gran amigo Don :( fue un día laaargo, q me pareció duró unas 3 semanas.

cuando llegué a mi casa, evalué como habia sido mi vida en este último año y el punto en que todo se desmoronó, aunq el proceso de ser la niña curiosa y dulce que era hace años a ser la vieja aburrida y constantemente cansada q soy ahora empezó hace mucho.

hace más o menos un año, por esta fecha, estaba en la selva boliviana disfrutando el mundial en una piscina deliciosa, en la punta de una colina con una vista espectacular del pueblo donde estabamos, después de haber pasado 3 dias acampando en una comunidad llamada... San Pedro de Uchupiamona , con mi mamá y mi hermano. escapé esa vez porq mi niño de oro (q se merece unos cuantoS posts) llevaba semanas sin dar señales de vida.

hoy en cambio me encuentro cagando de frio, puteando duramente. de mi niño de oro, ni hablar. pero no es por él por quien "sufro", si no por otro "desgraciado" que en este momento debe estar gastandose el dinero que no tiene en algún bar de Marruecos. q bah, no es un desgraciado, si tiene un buen corazón y no es un loco de mierda. ojalá esté bien.

aunq perder a estos dos muchachos, a kienes kise mucho fue doloroso, lo peor fue , bueno, algo q no kiero compartir todavia, porq no he sacado conclusiones aún, pero esos días lloré mucho, en el transporte público, en clases, en el trabajo... pero ahora si puedo decir q he sentido dolor, pena, angustia de verdad. no por mí, si no por alguien q amo mucho, a kien no le deseo nada malo, jamás. siempre he sido comprensiva con los sentimientos de los demás. siempre he tratado de ser lo más delicada posible, no me gusta ofender ni dañar, y cuando lo hago, les juro, me siento enormemente arrepentida. por más de q se lo merezcan. al ver sufrir a alguien, sobre todo si es dulce como esa persona, se me paraliza todo. no se si eso me hace buena persona, creo más bien me hace débil. Nietzsche decía que la compasión era lo peor que un líder podía tener, pero no puedo evitarlo. y menos en esta situación, q me ha hecho desvelarme por semanas, como nada lo había hecho. y eso q me he topado con gente q no tiene ni un pokito de consideración por los sentimientos de los demás, q me ha lastimado mucho (y por alguna razón les he perdonado, pero donde tengo la cabeza??)

y hoy me encuentro desgastada, enojada conmigo misma porq miro atrás y veo q no he hecho mucho con mi vida. vivo de fantasías. creía q podía conkistar lo imposible sin haber conkistado lo posible aún, ni sikiera rayar en lo mediocre.
me he perdonado mucho estos años, pero llegó la hora de ponerme seria. sentir tanta pena me ha hecho dar cuenta de q vivo en un mundo real donde no hay repeticiones ni segundas oportunidades. donde tengo q hacerme respetar. tengo cosas muy buenas en mí, tengo q mostrarlas con naturalidad. y si hay algún pendejo por ahí a kien no le caigo, siempre puedo borrarlo/blokearlo/mandarloalaputa, a mi que me importa. tantas cosas q aprendí este último año, y tengo q aplicarlas pero YA!

y lo dije yo antes de q me lo diga alguien más.

pena por ustedes q me vean volver al blog con una nota tan amarga. rekiere mucho esfuerzo poner algo tan sincero, abrirse así sin meterle un chiste. felicitenme.
les dejo con este texto de Oscar Wilde, que puede explicar mejor este post. leanlo si kieren, si no, saltense al link de abajo, una canción de una banda q me ha estado gustando cada vez más.

Yo veo ahora que el dolor, por ser la emoción suprema de que el hombre es capaz, es a

la vez el tipo y la prueba de todo gran Arte. Lo que el artista va siempre buscando es ese

modo de existencia en el que alma y cuerpo son una unidad indivisible; en el que lo exterior

es expresivo de lo interior; en el que la Forma revela. De tales modos de existencia

hay no pocos: la juventud y las artes atentas a la juventud pueden servirnos de modelo en

un momento; en otro quizá pensemos que, por su sutileza y sensibilidad de impresión, su

sugerencia de un espíritu que habita en las cosas externas y se reviste de tierra y aire, de

bruma y ciudad por igual, y por la mórbida simpatía de sus estados, y tonos y colores, el

arte del paisaje moderno está realizando para nosotros pictóricamente lo que los griegos

realizaron con tal perfección plástica. La música, en la que todo contenido está absorbido

en la expresión y no se puede separar de ella, es un ejemplo complejo, y una flor o un niño

son un ejemplo simple de lo que quiero decir: pero el Dolor es el tipo acabado, lo

mismo en la vida que en el Arte.


Tras la Alegría y la Risa puede haber un temperamento grosero, duro y encallecido. Pero

tras el Dolor siempre hay Dolor. La Pena, a diferencia del Placer, no lleva mascara. La

verdad en el Arte no es ninguna correspondencia entre la idea esencial y la existencia accidental;

no es la semejanza de figura y sombra, ni de la forma reflejada en el cristal y la

forma misma; no es ningún Eco que baje de la oquedad de un monte, como no es el pozo

de agua de plata en el valle que muestra la Luna a la Luna y Narciso a Narciso. La verdad

en el Arte es la unidad de la cosa consigo misma; lo exterior hecho expresivo de lo interior;

el alma encarnada; el cuerpo movido por el espíritu. Por eso no hay verdad comparable

al Dolor. Hay momentos en que el Dolor me parece ser la única verdad. Otras cosas

podrán ser ilusiones de la vista o del apetito, hechas para cegar lo uno y empachar lo otro,

pero con el Dolor se han construido mundos, y en el nacimiento de un niño o de una estrella

hay dolor

.

Más que eso: hay en torno al Dolor una intensa, una extraordinaria realidad. He dicho

de mí que estaba en relaciones simbólicas con el arte y la cultura de mi época. No hay un

solo hombre desdichado de los que están conmigo en este lugar desdichado que no esté

en relaciones simbólicas con el secreto mismo de la vida. Porque el secreto de la vida es

el sufrimiento. Eso es lo que se oculta detrás de todo. Cuando empezamos a vivir, lo dulce

es tan dulce para nosotros, y lo amargo es tan amargo, que inevitablemente dirigimos

todos nuestros deseos al placer, y aspiramos no ya a «alimentarnos de miel un mes o

dos», sino a no probar otro alimento en todos nuestros años, ignorantes de que mientras

tanto podemos estar realmente matando de hambre el alma.


de profundis, oscar wilde